¿Estoy hecho/a para ser traductor/a?

Para saber donde encajamos, basta con hacer este pequeño test que consiste en responder “verdadero” o “falso” a las afirmaciones mencionadas más abajo.

Las características que aparecen en la lista sirven para todo tipo de práctica profesional de la traducción, como asalariado (trabajador por cuenta ajena) o autónomo (trabajador por cuenta propia).

globe-110775_1280-1024x545Lista de afirmaciones

  • La traducción me apasiona.
  • Todo lo referente a la informática me apasiona.
  • Nunca me rindo: siempre encuentro la solución.
  • Me encanta todo lo que es técnico.
  • Soporto perfectamente el estrés y el trabajo bajo presión.
  • Soy muy organizado/a y meticuloso/a.
  • Las jornadas de 14 horas no me dan miedo.
  • El trabajo en equipo encaja perfectamente conmigo; me encanta negociar.
  • Acepto de buen grado que critiquen mi trabajo.
  • Internet, ¡es colosal!
  • Soy muy ingenioso/a y valiente.
  • Estoy dispuesto/a a sacrificar (una parte de) mis vacaciones.
  • Me amoldo a todas las situaciones.
  • Siento curiosidad por todo lo que me rodea.
  • Soy perfeccionista.
  • Estoy dispuesto/a a trastocar mis planes en cualquier momento.
  • Me gusta el contacto con los demás, aunque exista algo de tensión.
  • Quiero una profesión que nos obligue a cuestionarnos permanentemente.
  • No me molesta traducir documentos tediosos y sin ningún interés.
  • Me encantan los idiomas.

Resultados

Si ha contestado:

  • 20 veces “verdadero”: reúne todas las cualidades esenciales para ser traductor/a y, si es en ese mismo orden, mejor todavía
  • 1 vez “falso” a una de las diez primeras afirmaciones: la cosa pinta bien.
  • 2 veces “falso” en las diez primeras afirmaciones: pronóstico reservado.
  • 3 veces “falso” en las diez primeras afirmaciones: la traducción profesional quizá no sea la mejor vía para que pueda realizarse profesional y personalmente.

Las nueve características que van de la afirmación 11 a la 19 no son determinantes: la experiencia demuestra que todo traductor que no cumple con ellas de entrada, puede hacerse con ellas en seguida o adaptarse a ellas rápidamente.

La última característica se cita solo a título indicativo. Todos sabemos que al (futuro) traductor le encantan los idiomas.

Extracto de: GOUADEC, D. (2002). « Est-ce bien raisonnable ? Suis-je fait(e) pour cela ? », Profession : traducteur, p. 293-294.