Aspectos lingüísticos, extralingüísticos, terminológicos y fraseológicos de la traducción

Para poder iniciarse en traducción, debemos tener un perfecto dominio de nuestra lengua materna (redacción), un excelente nivel del idioma B o C (comprensión), un sólido bagaje cultural (referente cultural) y, en caso de no disponer del doble perfil (médico-traductor, economista-traductor, jurista-traductor, ingeniero-traductor, etc.), unos conocimientos pasivos del tema (aspecto conceptual) en el que se vaya a traducir. Posteriormente, habrá que aplicar una metodología basada en el proceso global de traducción profesional (preparación temática, preparación terminológica y fraseológica, traducción propiamente dicha y corrección de conceptos y revisión). La búsqueda y lectura en profundidad de textos paralelos, la elaboración de glosarios terminológicos y fraseológicos con extracciones selectivas, contenidos rigurosos, apoyo conceptual y fuentes fiables, son pasos de obligado cumplimiento.